Crowdfunding inmobiliario: otra forma de ganar dinero en el mercado de la vivienda

El crowdfunding es una opción interesante en 2021, tanto para invertir como para financiar una parte de un proyecto emprendedor. La variedad de sectores disponibles es cada vez más amplia, llegando ya a uno de los más tradicionales: el inmobiliario.

Sin embargo, el crowdfunding inmobiliario estuvo en un limbo legal hasta 2015. Desde entonces, la nueva normativa ha dado potestad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para autorizar, inspeccionar y sancionar a las plataformas que no cumplan con sus proyectos de financiación. Sin embargo, a pesar de la proliferación de algunos proyectos de dudosa validez legal, el volumen de inversión bajo esta fórmula ha superado 17 millones de euros en 2016 a 40 millones en 2019mientras que los expertos dicen que lo mejor está por venir.

Según la normativa, los inversores que quieran entrar en el crowdfunding inmobiliario pueden hacerlo desde 50 hasta 10.000 euros, según el tipo de campaña en la que participen. Los rendimientos que les gustan a las plataformas Urbanitae Prometen llegar a los dos dígitos, y pueden convertirse en una forma de diversificar una cartera de inversiones si no tienes mucho dinero. Por supuesto, el riesgo siempre está presente.

Uno de los casos más llamativos, citado por El Pais, es la de un ahorrador que ha invertido varios miles de euros en ocho proyectos de crowdfunding inmobiliario. Aunque algunos han dejado pérdidas en sus bolsillos, la rentabilidad es bastante alta. «Es un préstamo a un desarrollador con un 15% de interés a 12 meses«El explica.

Los riesgos del crowdfunding inmobiliario

Al igual que otro tipo de inversiones, como las criptomonedas, donde también está presente la posibilidad de perder dinero, el crowdfunding inmobiliario presenta cierto riesgo. Por eso, como ocurre con casi cualquier fórmula de inversión, los expertos recomiendan no te dejes llevar por la codicia y las emociones y no inviertas más dinero del que estás dispuesto a perder.

Pasando a un punto más concreto, es necesario destacar que, aunque la CNMV supervisa que las plataformas de crowdfunding cumplan los requisitos máximos por ahorrador, no evalúa la calidad de los proyectos, por lo que la única y exclusiva responsabilidad recae en el inversor.

Para protegerse de posibles estafas, se han creado asociaciones de pequeños inversores que no obtuvieron la rentabilidad esperada tras participar en una campaña de crowdfunding inmobiliario. Según sus abogados, “hay 40 millones de euros impagados al vencimiento o con retrasos”. Por ello, recomiendan huir «de las devoluciones desproporcionadas, léase la letra pequeña, saber que la CNMV no está detrás de cada uno de los proyectos y que las plataformas son meros intermediarios que no son responsables».

Sin embargo, el crowdfunding inmobiliario podría presentar importantes oportunidades de inversión en el mercado durante 2021, con rendimientos difíciles de encontrar en otros lugares. Y, como en todo mercado de alta rentabilidad, el riesgo está a la orden del día.

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